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jueves, 19 de junio de 2014

Curso en Localización de videojuegos (4.ª convocatoria, julio de 2014)

Eh, tú. Sí, tú, que estás leyendo esto. Ya, ya sé que hace mucho que no me paso por aquí, pero en el último año la vida me ha cambiado mucho y no me deja mucho tiempo libre. Pero pasaba por aquí para hacerte unas cuantas preguntas:
¿Quieres que tu verano sea emocionante y aprovechar las vacaciones para mejorar tu futuro? ¿Te gustan los videojuegos? ¿Te gustan los idiomas y te obsesiona la perfección lingüística? ¿Quieres conocer un poco más sobre el increíble mundo de los videojuegos y aprender las bases para embarcarte en la profesión del traductor de videojuegos? Vale, ya paro de preguntar. Si has contestado que sí a cualquiera de las preguntas anteriores, no te lo pienses más y apúntate al curso que imparto en AulaSic sobre localización de videojuegos este julio.

En el curso, aprenderás un poquito sobre el recorrido de la industria, conocerás el proceso de traducción de un videojuego y todo lo que conlleva, aprenderás trucos y entresijos para que te sea más fácil meter un pie en la industria. Por supuesto, también hay turno de preguntas y podrás preguntar todas tus dudas a alguien con experiencia en la industria (sí, esa soy yo :)).

¿A qué estamos esperando? ¡Participa ya en la cuarta convocatoria del curso!

Para más información, haz clic aquí. 

¿Quieres saber lo que opinan los que ya han hecho el curso? Aquí te lo explican:




¡Nos vemos en los foros!

viernes, 21 de diciembre de 2012

Mox II: Ooops, Mox did it again!


Hace poco menos de un año, Mox sorprendió al mundo con un libro que recopilaba las viñetas del blog de Mox, junto con montones de viñetas nuevas y algunos artículos de grandes del mundo de la traducción.

Este año, Mox lo ha vuelto a hacer. Bueno, Mox no, Alejandro Moreno, su autor.


Hermosa lista de colaboradores...
Un placer compartir páginas con ellos.
Ha vuelto a reunir más viñetas de su blog y otras muchas inéditas, y ha reunido a celebridades del mundo de la traducción, de la talla de André Höchemer, Catherine Christaki, Erik Hansson, Riccardo Schiaffino y Xosé Castro, entre otros, aunque también a una humildísima servidora (que se siente pequeñita junto a ellos) para que escriban un artículo para su libro. 


El resultado: una recopilación de viñetas hilarantes, además de pensamientos de varios profesionales de este, nuestro sector, para complementar las viñetas que, con tanto cariño, ha preparado Alejandro para todos nosotros.


La portada del libro: seguro que
más de uno se ha visto en esta situación.


In English

Eso sí, es mejor si uno se ha leído antes el primer libro (o, en su defecto, el blog enterito), ya que, así, se conoce la historia de Mox desde el principio.


El principio de mi sencilla aportación.
Por cierto, por si sentís curiosidad: mi modesta aportación es el reflejo de uno de los muchos correos que tantos de nosotros hemos recibido, el eterno debate de que una «mejor tarifa» para uno no tiene por qué ser la «mejor tarifa para el otro», pudiendo llegarse a un bucle infinito de correos entre el gestor de proyectos y el traductor, hasta que uno de ellos cede.



Sin duda, una lectura obligada y un regalo imprescindible para cualquier traductor o intérprete para este período festivo, al alcance de todos con solo un par de clics del ratón (y una cuenta de PayPal, claro). Seguro que tanto a Papá Noel como a los Reyes Magos les encantarán regalaros esto (no sin antes abrirlo para echarle un ojo, claro).


¡¡Os deseo felices fiestas y un magnífico 2013!!

miércoles, 16 de mayo de 2012

¡Language Lovers is back!

¡Hola, de nuevo!

Actualizo rapidito para anunciaros que, al igual que el año pasado, me han nominado para el concurso Best Language Lovers 2012, aunque este año he entrado no en dos categorías, sino en TRES (¡OMG!), ya que esta vez también han nominado el blog. Entenderéis que no quepo de gozo y quiero agradecer a todos los que han depositado su confianza en mí. Espero no decepcionaros.

Pero una nominación sin voto no sirve para nada. Hoy se ha abierto ya el plazo para votar por los mejores amantes de los idiomas, y quería pediros que aportéis vuestro granito de arena y, si creéis conveniente, me votéis. Por supuesto, me enfrento a grandes profesionales con páginas de Facebook, blogs y cuentas de Twitter increíbles, así que entendería si ya les habéis votado.

Hacerlo es tan fácil como:

1. Ir a la página donde se encuentran los nominados:




2. Buscar la página, el blog o el perfil de Twitter que queráis votar: «Localización y testeo con Curri» y «@Curri Barcelo» (o sea, mi perfil de @Currixan).

3. Bajar hasta el final de la lista y hacer clic en «Vote» (de «Vote usté», claro ;)).


¿Qué conseguís a cambio?
Como el año pasado, hacerme muy feliz y animarme a seguir escribiendo, a seguir publicando noticias, hablando sobre idiomas, sobre videojuegos, etc.

Por supuesto, si hay alguna otra página de Facebook, otro blog o perfil de Twitter que creáis que se merece más vuestro voto, no pasa nada si les votáis. Yo no obligo a nadie, faltaría más. J Hay muchísimas páginas muy buenas y muchos perfiles de Twitter que también son merecedores del premio.

También os aconsejo que visitéis la cuarta categoría:


En fin, ¡que gane el mejor!

jueves, 15 de marzo de 2012

Tester de videojuegos: consejos para la entrevista


¡Hola, chicos y chicas!

No quería que pasase más tiempo sin contaros nada nuevo, sobre todo después de la cantidad de correos y mensajes que he recibido de algunos de vosotros, contándome lo mucho que os gusta mi blog y, lo que aún me anima más, cuánto os gustaría hacer lo que yo he hecho. De todo corazón: gracias, y que no os dé miedo de escribirme, que me emociona mucho leeros. *sobs* *sobs*

Algunos de vosotros habéis acudido a mí preocupados porque teníais una entrevista para un puesto como tester, y emocionada he recordado y os he contado cómo fue la mía, intentando que os sirva de ayuda. Sabéis que me encanta hablar y que no callo ni bajo el agua, pero después de haber tenido que explicar unas cuantas veces el proceso, creo que sería importante que lo explicase en el blog, y no porque me moleste tener que explicarlo (mejor para mí: una oportunidad para ejercitar la lengua o, bueno, en este caso, los dedos), sino porque creo que hay más gente ahí fuera que quieren saber cómo es o que, esperemos, necesiten saberlo muy pronto. A unos cuantos les fue bien (ya sabéis quienes sois), así que espero que os vaya bien a los futuros testers.

Os contaré cómo fue mi prueba/entrevista para el puesto de técnico de control de calidad de localización de español (o sea, tester de español, para que nos entendamos), pero eso no quiere decir que vaya a ser igual en todas las empresas, ni mucho menos.

¿Estáis a punto? Empecemos.

Mi prueba/entrevista consistió primero en un cuestionario que tuve que rellenar un mes antes de la entrevista, con preguntas sobre videojuegos y ejemplos de bugs. Una vez pasabas esa prueba, te llamaban para una entrevista y para hacerte un par de pruebas más. La entrevista/prueba duró tres horas, en las que me hicieron una prueba de traducción, una prueba de búsqueda de bugs (fallos/errores) y una entrevista.

1. Primera prueba, o prueba de preselección.
Recuerdo que había bastantes preguntas (unas diez) y que tuve que recurrir a mis amigos friquis de la universidad varias veces. Como creo que ya os he contado, tuve una época (los cuatro años de universidad) en la que apenas jugué a nada porque no tenía ni consola ni un ordenador decente. Mis momentos de ocio videojueguil se limitaban a algunas horas muertas con el solitario en el ordenador de la universidad, o en el mío, cuando conseguí un portátil que iba con manivela (pero que, oigan, para escribir los trabajos, me bastaba). Por ello, había algunos juegos de los que me hablaban que no conocía. También fue el momento en el que conocí esa palabra con la que los testers tenemos una relación de amor-odio: bug. Sí, señores, hasta entonces no había oído en mi vida esta palabra relacionada con «error informático», y justo una de esas preguntas era explicar un poco lo que era, para mí, un bug (si sabía lo que era) y explicar algunos ejemplos. Así que, desde aquí, quiero agradecer a Iván toda la ayuda (¿o crees que me había olvidado?).
Consejo: no tengáis miedo en preguntar si no sabéis algo. Nadie nace sabiéndolo todo y tampoco necesitas ser un experto en una materia para poder aprender cosas nuevas.


2. Prueba de traducción.
En la primera hora me pidieron que tradujese un texto, sin usar internet, aunque me dieron una de esas cosas de papel, con letras escritas que llaman «diccionario» y que solo ves en las bibliotecas. El texto en cuestión era un trozo del famoso «Léeme» que nadie se lee, en el que hablaba del DirectX 6 (o 7, no me acuerdo. Una versión muy antigua J). A pesar de haber estudiado una carrera de traducción, había muchos términos que se me escapaban porque en mi vida me había leído un «Léeme» de estos (¡maldito el día en que no abrí ninguno para leerlo!). Pero el diccionario, que era bastante gordito, me ayudó bastante. Al final, acabé en 45 minutos (gracias a la práctica que conseguí en la universidad) y se quedaron sorprendidos («Oh, that was quick», me dijo el encargado).
Consejo: como nunca se sabe qué tipo de traducción os puede caer, y teniendo en cuenta de que el género de los videojuegos incluye todo tipo de temas, preparaos traducciones no solo creativas (vamos, las típicas de los videojuegos: «Pulsa X para saltar» o «Your base are belong to us»), sino también textos más técnicos (Léeme, EULA, informes de errores, etc.).


3. Prueba de búsqueda de bugs
Esta parte fue, sin duda, la que más disfruté, ya que te permite hacerte una (pequeñísima) idea de lo que el trabajo será (ya os contaré en otra entrada qué es exactamente lo que un tester hace cada día). A mí me tocó el juego Praetorians, un juego que ya había visto y toqueteado un poquitín hacía muchos años (mi cuñado era «superfans») pero que tampoco era una gran experta.
Me propusieron que mirase primero los textos del menú y que, después, jugase un poquito y apuntase en un folio (sí, sí, ¡escribiendo con un boli en un folio en blanco y todo! ¿A que mola?) todos los fallos que fuese encontrando. Tenía una hora (¿o era media? Buff, siete años pesan). Por supuesto, me hinché a apuntar faltas gramaticales y ortotipográficas. Afortunadamente, encontré un par de fallos de funcionalidad (algún icono que no funcionaba o algún texto cortado y una de las instrucciones ya en el juego que no furulaba muy bien), con lo cual, algo demostré que no era solo correctora sino que, además, también me fijaba en otras cosas. Cuando ya me dieron el trabajo, aprendí que había algo que a todos los entrevistados se les pasaba por alto y era la palabra Loading, que no estaba traducida. En cuanto me lo dijeron, me obsesioné, y ahora es algo que siempre busco.
Consejo: ¡que no se os olvide aseguraros de que «Loading» aparece traducido («Cargando»)! Si de verdad queréis trabajar como testers (y como localizadores), prestad mucha atención a los videojuegos que jugáis; mirad qué funciona y qué no, qué podría mejorar; fijaos en el texto, en su corrección gramatical y ortotipográfica, en si se podría expresar mejor (Álvaro escribió un par de entradas analizando uno de los videojuegos que jugó, así que os aconsejo que le echéis un vistazo: aquí y aquí.). Vuestra capacidad de prestar atención y fijaros en los detalles será la herramienta de trabajo más importante y valiosa. Sin ella, un tester es solo medio tester.


4. Entrevista
Esta parte es la que tienen en común todas las entrevistas de trabajo. ¿Qué os voy a contar? Que me costó horrores entender a uno de los entrevistadores porque no hacía ni cuatro meses que había aterrizado por estas tierras perdidas por los mundos de la reina Elizabeth. Durante la entrevista, inspeccionaron mi currículo punto por punto. Recordad que yo había acabado la carrera seis meses antes, y había cogido las maletas y me había plantado en Londres sin trabajo, acogida solo durante una semana por unos conocidos. La única experiencia laboral que tenía era como camarera, como azafata de tierra y como promocionadora de Polaroid, así que me tuvieron ahí justificándoles todo lo que había escrito.

Después, pasaron a las preguntas sobre mí y sobre lo que sabía. No las recuerdo todas, pero sí que recuerdo que me preguntaron que si conocía la consola Xbox (la entrevista fue a principios de 2005). Mi cara debió ser un cuadro, puesto que me sonaba (había visto anuncios en la tele y esas cosas, pero nunca había tenido ninguna en mis manos), pero se me escapó un «I have heard of it, but I have never seen one» (he oído hablar de ella pero nunca he visto una), así que ambos entrevistadores se giraron hacia una televisión que allí había y me señalaron a una «caja de plástico verde» y dijeron: «It’s that one» (es esa). Después de reírnos, les di las gracias y les dije que sí, que la conocía, y volvimos a la entrevista. Otra pregunta que me hicieron fue cuál era mi videojuego favorito. Yo me había estudiado el sitio web de la empresa, y me había alegrado al ver que esa empresa era la dueña de uno de mis juegos preferidos, Tomb Raider, así que aproveché y les dije que, sin duda, era una fan incondicional de Tomb Raider, y que había jugado a los tres primeros (cosa que era verdad, pero luego descubrí que lo de fan incondicional sería porque no había jugado a los siguientes, que al parecer habían sido un truño). Parece que mi respuesta les gustó, porque me pidieron detalles del juego, que tuve que recuperar de algún lugar perdido por mi cerebelo. También me preguntaron por más juegos de la empresa, y les nombré unos cuantos que había visto en el sitio web, y otros que conocía de oídas (como Hitman o Commandos). Luego vino el turno de una pregunta que suelen hacer en muchas entrevistas y que parece que fue la que hizo que se les encendiese la chispa del «She is good».

La pregunta fue: «¿Dónde te ves en cinco años?». «Buff, cinco años», pensé; vete tú a saber ande andaré dentro de cinco años. Mi intención era volver a España después de uno o dos años (¡ja, ja, ja, ja!), pero no podía decirles eso por si no me cogían, así que, ni corta ni perezosa, miré a uno de ellos (el que me parecía que tenía un puesto más elevado) y le solté: «I see myself in your job, I hope» (me veo con tu trabajo, o eso espero). Nos reímos mientras le explicaba que, por supuesto, él también habría subido de nivel, que no es que le quite su trabajo, sino que yo llegaría a su nivel. Siete años más tarde, no estoy en su puesto, pero sí que he avanzado mucho. Una semana y pico después de aquella anécdota, empezaba mi primer trabajo «como dios manda».  



Otras preguntas fueron las típicas de «Puntos fuertes y puntos débiles» o «Un momento en el que te encontraste con un problema gordo y cómo lo arreglaste», «Cómo me resuelvo con el trabajo en equipo» o «qué puedo aportar a la empresa».



Consejos: como en cualquier entrevista para cualquier puesto de trabajo, es muy importante que conozcáis la empresa para la que queréis trabajar, además del puesto de trabajo. Ahora tenemos la suerte de que prácticamente todas las empresas tienen sitio web, así que no hay excusa para no memorizársela y tener toda la información posible para poder no solo contestar a las preguntas, sino también para poder impresionar con vuestros conocimientos sobre la empresa.
Lo más importante para cualquier entrevista es ser uno mismo. Seguramente, los que os hagan la entrevista han hecho muchísimas, han visto todo tipo de personas y tendrán experiencia sabiendo quién miente y quién no. Por supuesto, también hay gente experta en hacer entrevistas y que ni el más experto entrevistador sabría si lo que dice es verdad o no, pero, al fin y al cabo, se coge antes a un mentiroso que a un cojo, y si habéis mentido en vuestro currículo y en la entrevista, os pillarán cuando empecéis a trabajar. Yo siempre hago las entrevistas como si me fuese al bar a hablar con amigos, y me ha venido muy bien varias veces, así que creo que es el mejor consejo que os puedo dar.


Y aquí acabo, no sin antes pedir a todos aquellos que hayan pasado por el mismo proceso para llegar a ser tester que nos cuenten su experiencia. Como ya he dicho varias veces, cada empresa es un mundo, y cada trabajador es un mundo distinto intentando ser compatible con el primero.



martes, 3 de enero de 2012

El libro de Mox, ya por fin a la venta


Seguro que muchos de vosotros conocen a Mox, un traductor muy joven pero con dos doctorados y seis idiomas a la espalda (vamos, lo que todos querríamos tener al salir de la universidad). Sin embargo, debido a su inocencia y exceso de entusiasmo por querer ser alguien en el mundode la traducción, acepta cualquier abuso de agencias, tanto en forma de tarifas ridículas como al aceptar a todos los deseos de la maléfica gestora de proyectos, cuyo mayor entretenimiento es hacer sufrir a sus traductores.

Pues bien, Alejandro Moreno, el creador de Mox (que no, que no es de carne y hueso, sino el protagonista de una tira cómica, a pesar de que sea una mezcla de todos y cada uno de los traductores e intérpretes que existen en el mundo), ha decidido reunir los más de 2 años de tiras cómicas, junto con muchas otras inéditas, en un solo libro: Mox’s Illustrated Guide to Freelance Translation.



Yo me enteré de que se iba a publicar porque Alejandro me envió, el mes pasado, un correo con una tira cómica que había creado gracias a una idea que le había dado hacía un tiempo. ¡Guau! El mismísimo Alejandro en persona me escribe un correo. Que las fans de Justin Bieber se mueran de envidia, que el Justin no les hace tanto caso ;)

Por supuesto, en cuanto vi el anuncio de que el libro estaba ya disponible, no dudé en comprármelo (según Alejandro, no le di ni tiempo a publicarlo en Twitter). Eso fue en noviembre pero, como el mes de diciembre fue caótico, no había tenido tiempo de contároslo. Cuando recibí el paquete, lo abrí como si Baltasar acabase de pasar por mi casa a dejarme de regalo un «vale por una cita romántica con Jared Letto». La verdadera sorpresa llegó al abrirlo: ¡¡el libro contenía una dedicatoria del propio autor!!

Imagen de la primerísima hoja de mi copia del libro.


Si esto no es cuidar a los fans, que baje Elvis y lo niegue.


He leído muchas de las tiras en el blog. Otras, las he ojeado en el libro, y puedo aseguraros que vale la pena gastarse el dinero, no solo por la «jartá» de reír que te pegas, sino porque también nos recuerda que la profesión de la traducción, la corrección y la interpretación es una profesión que precisa de profesionales y, como tal, debemos cobrar lo que es debido y no dejar que abusen de nosotros. Cada tira cómica es una lección que no hay que olvidar.

Así pues, aún estáis a tiempo para pedírselo a los Reyes Magos, que ahora están muy modernizados y reciben peticiones de Amazon y todo. J

¡Feliz lectura!

miércoles, 21 de diciembre de 2011

De charla a charla y tiro porque me toca


Muchos habréis oído ya que, a mediados del mes pasado, hubo una charla sobre blogs en Barcelona organizada por APTIC, en la que Olli Carreira y Pablo Muñoz, además de Clara Guelbenzu y Martine Fernández, nos explicaron las maravillas de la blogosfera y lo bien que les ha venido darse a conocer en el mundo traductoril mediante sus blogs. Si os lo perdisteis, no os preocupéis porque tanto Martine como Aida (aquí, aquí y aquí) lo han resumido maravillosamente. Mi asistencia a esa charla fue el principio de un mes acelerado en el que apenas he tenido tiempo ni para darme cuenta de lo que me estaba pasando.

Gracias a Nieves Gamonal (Neus para los amigos), quien amablemente cedió el sofá de su humilde (pero preciosa) morada para que durmiese cuatro días, tuve la suerte de tener también mi ratito de gloria el día antes de la charla sobre blogs. Aprovechando que estaba por tierras catalanas y que Nieves justo tenía ese viernes la clase de videojuegos del Máster que está estudiando (la cual impartía Carme Mangiron), me sugirió que fuese a dar una charla sobre videojuegos y cómo meterse en el mundillo. Hablé con Carme y accedió a que fuese a sus clases (el mismo día daba dos sesiones: una para los de catalán y otra para los de castellano) a hablar durante 20 minutillos sobre mi experiencia cómo empecé y cómo he llegado hasta donde estoy (así, a pelo; sin «pagüer poin» ni na’).

Empecé con el grupo de castellano; les conté, más o menos, cómo había empezado en el mundillo y les di tres pinceladas sobre lo que podrían hacer si querían dedicarse a esto. Después, hubo turno de preguntas y, no sé si porque no había muchos interesados en el tema o porque se lo había dejado todo tan tan claro que no tenían preguntas, costó que alguien levantase la mano. Eso sí, debo dar las gracias al par de valientes que sí que hicieron preguntas, porque me hicieron darme cuenta de las dudas que tiene la gente cuando empieza (no, no todos tienen las mismas dudas que yo tenía) y, de esa forma, sé qué cosas debo añadir en mis presentaciones. Al final de la clase, dos chicas se me acercaron (lo siento, ¡olvidé vuestros nombres! Si leéis esto, recordádmelos, please) para hacerme un par de preguntas sobre dónde encontrar trabajo en videojuegos. Después, llegó el turno de la clase de Nieves. Aquí fue cuando Carme Mangiron decidió preguntar a los presentes que quién me conocía (bien porque seguían mi blog o bien porque me seguían en Twitter)... ¡Imaginaos la cara que puse cuando la clase entera (19 alumnos) levantó la mano! *Tierra, trágame* (desde aquí, quiero agradecerles a todos esos alumnos de Carme a que hagan que mi trabajo en la red valga la pena). La charla fue más o menos la misma y esta vez hubo bastantes más preguntas.

No os podéis imaginar lo bien que me sentí al poder ver que había gente interesada en el mundillo de los videojuegos, al ver que mis palabras les habían abierto (aunque solo fuese un poco) los ojos. Lo habría hecho al día siguiente y al otro y al otro. Con que, de todos ellos, solo uno consiguiese llegar a ser localizador de videojuegos, me habría dado con un canto en los dientes.


Pero la cosa no acabó ahí. Hace ya un par de meses, la Universitat de Vic (UVic) me contactó para ir a hablar sobre movilidad estudiantil y la experiencia de irse a vivir en el extranjero, ya que se celebraba el «International Workshops on Higher Education» durante la segunda semana de diciembre. Por supuesto, acepté, porque volver a la universidad que te formó es siempre un placer, pero hacer algo para ellos es aún mejor.

La charla fue la mañana del martes 13 (no te cases ni te embarques), y también tocó repetirla por la tarde. Compartiendo mesa redonda había otros dos exalumnos de la UVic, Marta (actualmente estudiante de Doctorado en Alemania y quien había vivido en India durante un verano) y Adrià (quien fue compañero de residencia y que, además de un Erasmus en EE. UU., ahora vive en el extranjero). Además, también estaba Adriana Pérez, coordinadora del Erasmus Student Network, una red internacional de estudiantes de Erasmus. Cada uno explicó su experiencia viviendo en el extranjero, bien como estudiantes de Erasmus, bien como estudiantes de doctorado o bien como trabajadores. El objetivo era motivar a los estudiantes para que aprovechasen las facilidades que da la universidad para irse de Erasmus o irse después de la carrera a vivir o estudiar en el extranjero, ya que es una experiencia que no solo te enriquece como persona sino que también enriquece tu currículo y, en general, te beneficia a la hora de encontrar trabajo. De nuevo, la experiencia fue increíble, ya no por haber intentado que algo dentro de las cabecitas de los estudiantes se mueva y les motive para dar el salto, sino también porque aprendí las buenas experiencias que han tenido otros y que, estés en Inglaterra, Alemania, Suiza o Qatar (o Catar, como gustéis), todos lo hemos vivido ese descubrimiento de otra cultura de la misma forma. Así que, desde aquí, animo a todos los estudiantes de Traducción (y de cualquier otra carrera) a hacer un Erasmus uno de los años. Y, si no, a irse a vivir al extranjero una temporada, como bien hice yo hace siete años. Al acabar, les enseñé una presentación con algunas fotos sobre Londres, para motivarlos a que vean mundo, que hay cosas muy bonitas ahí fuera.

Por último, llegó el día de la presentación de videojuegos que me habían pedido hacer para los estudiantes de Traducción Audiovisual de la UVic, asignatura que yo también hice en su día y que se convirtió en mi asignatura preferida. La petición corrió a cargo de Eva Espasa, la profesora de esa asignatura pero al catalán, después de reencontrarnos en el Media4All y charlar durante un buen rato, y yo comentarle que me encantaría ir a mi antigua universidad a dar alguna charla para motivar a los alumnos. Por supuesto, cuando me lo pidió, no dudé ni un segundo en decir que sí.

La charla empezó tarde, pero no me importó, porque así me fui tranquilizando y, además, aproveché para hablar con Eva y también con Àngel Tortadès, el profesor de alemán. Mientras seguíamos esperando a algunos alumnos (estaban en una de las charlas que se daban en otro edificio), pasó Xus Ugarte, mi profesora de Interpretación, que, aunque solo la tuve un año, guardo mucho cariño de ella y de su asignatura (cuyos trucos y consejos he podido aplicar en las pocas interpretaciones que he hecho y, sobre todo, cuando voy a Mallorca con mi novio y tengo que pasarme 24 horas interpretando). Ambos comentaron que se quedarían a escuchar mi charla... ¡Imaginaos mi ilusión! ¡Yo dando una charla a tres de mis profesores de la universidad!

Por fin llegaron los alumnos que faltaban y Francesca Bartrina, la que fue mi profesora de Traducción Audiovisual dos años, venía con ellos. La charla tenía que durar 45 minutos, en los que tenía que hablar sobre localización y testeo de videojuegos, y darles unos cuantos consejillos para empezar una vez que acabasen la carrera (que, de hecho, deberían empezar a llevarlos a la práctica hoy mismo). Les conté un poco cosas que ya había explicado en otras ponencias, como la de videojuegos que se hizo en Barcelona o el Media4All, y que expliqué a lo largo de varias entradas (I, II, III y IV). Por supuesto, no lo expliqué TODO, pero sí que cogí pinceladas para que tuviesen una idea de cómo es el mundillo de la localización de de videojuegos y de testeo y, a ello, le añadí una tercera parte sobre aquello imprescindible para convertirse en Traductores 2.0.

No sé ni cuánto duró la charla, porque como había empezado bastante tarde, fui un poco acelerada, pero la tanda de preguntas la tuvimos que hacer en el bar, porque en el aula en la que estábamos tocaba clase de interpretación. Y al bar que nos fuimos. Allí, me rodearon varios alumnos de traducción y me acosaron (placenteramente) a preguntas. Me acordé de que yo también sentía la misma desesperación por saber qué hacer cuando todo acabase, por entender que, aunque seamos novatos, vale más la pena cobrar más pero pagar a alguien con más experiencia para que nos corrija el texto, que no caer en el bucle infinito de cobrar demasiado poco. Tenían muchas preguntas, muchas dudas, muchas cosas que no entendían, pero intenté hacerlo lo mejor posible para responder a todas las posibles dudas que pudiesen tener. Y parece que les sirvió de mucho la charla y, sobre todo, les motivé a no desanimarse, a pesar de que los primeros intentos de enviar currículos fuesen un poco frustrantes. Ya veremos dentro de unos meses.

De momento, contaros que he disfrutado mucho con la experiencia. Os animo a que deis alguna charla a los alumnos de vuestras antiguas universidades y veréis lo maravilloso que es ayudar a mostrarles un pequeño camino a esos estudiantes. ¡Ojalá a mí me hubiesen hecho algo así cuando estaba en la universidad!

Por cierto, hablando con Xus Ugarte, me dijo que la UVic tenía un blog sobre traducción (y lingüística) llamado Tradiling. Le he echado un ojo y tiene buena pinta, así que os aconsejo que lo sigáis, porque tiene cosas muy interesantes. 

martes, 14 de junio de 2011

And the winner is...



En otra entrada anuncié que me habían nominado para participar en un concurso en busca de los mejores amantes de idiomas: Top 100 Language Lovers 2011. En concreto, me habían nominado entre las 100 mejores tuiteras de idiomas (@Currixan) y el perfil de Facebook de esta bitácora, Localización y testeo con Curri, entre las 100 mejores páginas de Facebook sobre idiomas. Pues bien, la semana pasada anunciaron ya los ganadores y la clasificación. Y no ha ido nada mal para ser la primera vez y para que, tanto esta bitácora como mi perfil de Twitter, tengan tan solo unos seis meses de vida.
Y así quedaron las clasificaciones:
Twitter: quedé la número 16 de 100 → Podéis ver los primeros 25 aquí. Si tenéis Twitter, os aconsejo que sigáis a los que están en la lista (además de mi perfil, claro) porque algunos ofrecen información muy buena. Había algunos a los que ya seguía (como Pablo, al que seguro que conocéis, o Catherine, o Silvina), y otros a los que he empezado a seguir tras este concurso, y que han publicado cosas muy interesantes.


Página de Facebook (Localización y testeo con Curri): quedé la número 16 de 100 → No, no me he equivocado. Los 16 años fueron una edad muy especial, así que imagino que es uno de mis números de la suerte. Podéis ver los resultados con todas las otras páginas de Facebook aquí. Vale la pena mirarlo, ya que otros conocidos y lectores de esta bitácora también consiguieron buenos puestos, como Ismael, Pablo o Leticia, a quien sigo en Twitter y que espero que también me siga.


También vale la pena mencionar las otras dos categorías en las que no participé:
Bitácoras profesionales, donde podréis encontrar a gente como Clara, por su bitácora «Bootheando», Pablo, por «Algo más que traducir», Judy and Dagmar, por su excelente bitácora blingüe «Translation Times», el archiconocido José Yuste Frías, por su bitácora homónima, o la bitácora de Corinne McKay llamada «Thoughts on Translation».
Bitácoras sobre aprendizaje de idiomas, donde ganó la bitácora «Fluent in 3 months» por los buenos consejos que ofrece, y donde podéis encontrar bitácoras con consejos para aprender idiomas de lo más variopinto, así que, también os aconsejo que le echéis un vistazo.

Por último, porque la cosa no acaba aquí: de todos los que participaron en todas las categorías (es decir, 400 en total), hicieron una clasificación de los 100 amantes de las lenguas, y quedé la número 44 con mi perfil de Twitter, que creo que es una posición buenísima.
Y todo gracias a vosotros, que me habéis animado a escribir y, sobre todo, que me habéis votado. Gracias, de todo corazón.
Curri

martes, 24 de mayo de 2011

El que la sigue, la consigue

Uno de los consejos que los traductores veteranos siempre suelen/solemos dar a los que empiezan es no perder nunca la esperanza. Ser un recién licenciado y dedicar días a preparar el currículo (en dos o tres idiomas), las cartas de presentación (en otros tantos idiomas), buscar agencias por internet, enviarles todo eso bello trabajo que hemos preparado con tanto ahínco para, después, no recibir respuesta alguna, recibir una respuesta automatizada o, mucho peor, que nos digan que no tenemos experiencia suficiente, puede ser muy desesperanzador.

Cuando ya vas adquiriendo experiencia, la cosa no cambia. Hay que insistir con los clientes que han aceptado nuestro currículo y lo han añadido a la base de datos. Y no, no es molestar, si no lo haces cada día. Pero creo que es importante que, al menos, una vez al año, enviemos un correo a la persona con la que contactamos o, en su defecto, a la dirección de contacto («info» o allí donde se especifique en el sitio web que quieren que envíen los currículos), con un pequeño recordatorio de quiénes somos, cuándo enviamos nuestro currículo por primera vez y, ya que estamos, enviar una versión actualizada del mismo. Esto servirá no solo para darles un toque (que nunca viene mal), sino también para que siempre tengan el currículo actualizado porque, tal vez, un día realices una traducción sobre física cuántica y, poco después de enviarles el currículo actualizado, un cliente les envíe un artículo sobre física cuántica y, bueno, como no pueden encontrar a nadie, te llamen para ver si te interesa el proyecto.

También es bueno hacer esto con las agencias con las que hemos trabajado alguna vez, para que sepan que estáis disponibles. A lo mejor la palabra «insistencia» suena un poco fuerte, pero era para que me entendieseis. Si queréis, llamémoslo, «recordatorios amables y simpáticos». Casi diría que, con las agencias con las que colaboráis de vez en cuando, es aún más importante mantener este contacto «recordatorio amable y simpático», bien sea anunciándoles que os vais de vacaciones una semana, que habéis vuelto después de recargar las pilas en la Costa Brava, felicitándoles las fiestas de Navidad o, incluso, si sabéis cuándo es el cumpleaños de uno de los gestores de proyectos, felicitándoles el cumpleaños. Todo vale con tal de reforzar la relación con ese cliente.

Sin embargo, os voy a contar un caso más en el que debemos usar la insistencia. Todo sea por nuestro bien.

Había una vez una localizadora de videojuegos que llevaba año y medio colaborando con una agencia belga que le proporcionaba proyectos maravillosos en los que trabajar, además de muchas anécdotas y mogollón de experiencia sobre otros proyectos con muchos problemas que, al final, salen bien. Todo eso que ha pasado de un proyecto a otro y con lo que ha aprendido a asegurarse de que lo tiene todo antes de empezar y a saber afrontar nuevos desafíos. Por ello, estaba muy contenta de poder trabajar con ellos.

Sin embargo, a principios de este año, dejó de saber de ellos. Dejó pasar un mes, por eso de que era principos de año, pero le pareció extraño que no acudiesen a ella, ni siquiera para una de esas minitraducciones que le ofrecían casi diariamente. A mediados de febrero, decidió enviarles un correo, preguntando qué tal les iba todo y comentándoles que tenía disponibilidad para ayudarles si la necesitaban. Tenía el acuse de recibo y de lectura activados, así que recibió ambos correos de confirmación, pero ninguna respuesta. Volvió a intentarlo mes y medio después, y pasó lo mismo. Pero nuestra localizadora no tiró la toalla. Habló con una amiga, compañera de profesión y de chismorreos, y le dijo que siguiese insistiendo. También habló con un amigo, que llevaba muchos más años que ella en el mundo de la traducción, y le dijo que llamase por teléfono, que, en estos casos, es lo mejor, porque así no pueden ignorarte. Llamó pero tenían centralita, así que tuvo que dejar un mensaje. Ipso facto les envió un correo «recordatorio amable y simpático», y esta vez sí que recibió respuesta. Aunque, en absoluto, era la que se esperaba.

Resulta que, unos meses antes, habían llevado a cabo un proyecto con un gran cliente. Desgraciadamente, las traducciones eran de pésima calidad y el cliente se quejó. El gestor de proyectos al que le tocó el marrón, sin explicar nada, pidió a nuestra localizadora que si podía cambiar en el archivo que le enviaba la lista de peticiones del cliente (es decir, una lista de errores que los testers de este cliente habían encontrado). La localizadora, siempre dispuesta a ayudar, lo hizo, pero vio que el resto del texto estaba completamente hecho trizas. Le preguntó al gestor si ese texto había pasado por un corrector, y le contestó que sí, pero que no sabía por qué el traductor no había hecho su trabajo ni el corrector, el suyo. Nuestra localizadora le indicó que había muchísimas cosas más por cambiar, que estaban mal traducidas o eran incorrectas, así que el gestor le pidió que, si no le importaba, le podía hacer el favor de corregirlo todo porque el cliente estaba muy cabreado y se jugaba su puesto. Con la creencia de que siempre va bien hacer pequeños favores, porque, algún día, le devolverían el favor, nuestra localizadora dijo que sí (total, ver todo eso así de mal escrito le daba mareos).

Por desgracia, el gestor perdió el empleo porque la empresa perdió ese cliente. Sin embargo, también decidieron dejar de colaborar con todos los traductores y correctores que habían participado en ese proyecto, incluida nuestra localizadora. Cuando ella se enteró (porque, no, nadie le había dicho nada cuando la empresa tomó esa decisión), no pudo quedarse de brazos cruzados. Estaba segurísima de que ella nunca habría hecho un trabajo tan malo como para que la agencia (como para que ninguna agencia, en general) perdiese un cliente. Es más, unos meses antes, otra gestora la había elogiado diciendo que era su «experta en Nintendo» y había hecho incluso un trabajito particular para esa agencia. Corriendo, miró la carpeta de ese proyecto (sí, nuestra localizadora guarda absolutamente todos los proyectos en los que ha trabajado) y revisó los archivos. Y sí, solo tenía los archivos de la corrección de los fallos resaltados por el cliente, así que, la culpa de que la mala calidad inicial de la traducción condujese a la pérdida del cliente, no era de nuestra localizadora.

Nuestra amiga escribió un correo detallando la historia y por qué creía que la decisión de dejar de contar con ella no había sido justa. Explicó que siempre había estado disponible para cualquier cosa que le habían pedido y que, por favor, la volviesen a considerar como colaboradora. Esperó unos días (había recibido ambas confirmaciones) y, al ver que no contestaban, envió un «recordatorio amable y simpático» al lunes siguiente. Le dijeron que habían estado muy ocupados pero que pasarían el correo al «jefe» para que él estudiase el caso y decidiese si le daban otra oportunidad o no.

Una semana más tarde, seguía sin noticias, así que les volvió a «recordar de forma amable y simpática» su interés por seguir colaborando con ellos y, además, les pidió que le diesen el nombre del jefe para, así, poder hablar directamente con él (y dejaba de molestar las pobres gestoras). Le respondieron, añadiendo al jefe en el mismo correo y, digámoslo así, pasándole la patata caliente. Varios días más tarde (estaba de vacaciones) nuestra localizadora recibió respuesta. El «jefe» dijo que, como el gestor con el que había trabajado no estaba, no podía contrastar la información con él, pero que había visto que había trabajado varias veces después del proyecto del «incidente», así que volvería a dar la oportunidad a nuestra localizadora y que esperaba no arrepentirse de la decisión. Nuestra localizadora, ferviente de emoción, contestó que no se arrepentiría y le agradeció el tiempo que se había tomado en buscar la información y estudiar sus argumentos.

Como veis, en este caso la insistencia ha servido de algo. Nuestra amiga sabía que no había tenido nada que ver con que la agencia hubiera perdido ese cliente tan importante, y luchó por recuperar la confianza de esta agencia y conseguir colaborar con ellos de nuevo. No se dio por rendida, ya no por cuestiones monetarias (es una agencia con la que trabajaba bastante y suponía gran parte de sus ingresos mensuales), sino por asegurar que su reputación seguía intacta, por demostrar que seguía siendo tan buena traductora como el día en que le dieron su primera oportunidad.

Con este cuento, os animo a que no os rindáis, a que solo tiréis la toalla si teneís otra limpia, nuevita y que huela a Mimosín. Ya seáis recién licenciados o llevéis tiempo en esto, luchad por lo que creéis justo, por que os den trabajo bien pagado y, por supuesto, por recuperar clientes «perdidos».

Porque ya sabéis, el que la sigue, la consigue.

martes, 17 de mayo de 2011

Dos por el precio de uno: votaciones

Se ha abierto ya el plazo para votar por los mejores amantes de los idiomas 2011 (Best Language Lovers 2011), concurso que organizan Bab.la y LexioPhiles.

Hace unas semanas me anunciaron que alguien había nominado mi página de Facebook sobre este blog en la categoría de «Página de Facebook sobre lengua 2011» (Language Facebook Page 2011). Viendo que estaba entre las 100 mejores páginas, me decido a anunciarlo en bombo y platillo. Tal fue mi sorpresa cuando me anuncian que, además, también habían nominado mi cuenta de Twitter en la categoría de «Tuiteador preferido sobre la lengua 2011» (Favourite Language Twitterer 2011). Podréis imaginaros que estoy que no quepo de gozo, así que, me gustaría que, si creéis que tanto mi página como mi cuenta de Twitter merecen ganar (en ambas publico noticias relacionadas con la traducción, los idiomas, los videojuegos, la Localización y, además, cualquier consejo sobre escritura correcta en castellano y catalán), me votéis J

Hacerlo es tan fácil como:

1. Ir a la página donde se encuentran los nominados:

- Mejor página de Facebook sobre lengua: http://www.lexiophiles.com/language-lovers-toplist/time-to-vote-for-your-favorite-language-facebook-page-2011

- Tuiteador Favorito: http://www.lexiophiles.com/language-lovers-toplist/time-to-vote-for-your-favorite-language-twitterer-2011

2. Buscar la página o el perfil de Twitter que queráis votar: «Localización y testeo con Curri» y «@Currixan (Curri Barceló)».

3. Bajar hasta el final de la lista y hacer clic en «Vote» (de «Vote usté», claro ;)).


¿Qué conseguís a cambio?

Hacerme muy feliz y animarme a seguir escribiendo, a seguir publicando noticias, hablando sobre idiomas, sobre videojuegos, etc.

Por supuesto, si hay alguna otra página de Facebook o perfil de Twitter que creáis que se merece más vuestro voto, no pasa nada si les votáis. Yo no obligo a nadie, faltaría más J Hay muchísimas páginas muy buenas y muchos perfiles de Twitter que también son merecedores del premio.

También os aconsejo que visitéis las otras categorías:

- Blogs de traducción profesionales: http://www.lexiophiles.com/language-lovers-toplist/time-to-vote-for-your-favorite-language-professional-blog-2011

Donde aparecen nominados estupendos compañeros de profesión como Pablo, Clara, José, Álex/Mox, Corinne y Sebastián,

- Blogs de aprendizaje de idiomas: http://www.lexiophiles.com/language-lovers-toplist/time-to-vote-for-your-favorite-language-learning-blog-2011


En fin, ¡que gane el mejor!

lunes, 7 de febrero de 2011

Lista de Conferencias y actividades para traductores, intérpretes y lingüistas

Dada la experiencia fructífera del pasado diciembre en la conferencia en Barcelona a la que acudí, me he decidido a presenciar muchas más este año. Ya sabéis que estaré seguro en la Conferencia Media4All que se celebra en Londres a finales de junio, pero de aquí a junio, hay muchas cosas que ocurren en el mundo conferenciante traductoril.

Por ello, y para tener una imagen visual de cuándo ocurre qué, he decidido hacer un documento con todas las conferencias, cursos, talleres, charlas y demás que hay en todo el panorama nacional y en otros países. La idea surgió hablando con otras dos traductoras, Yeyu y Jennifer, para hacer algo y compartirlo, pero como han estado muy ocupadas, al final me he decidido a hacerlo yo :) De momento, solo dispongo de los seis primeros meses del año, pero espero ir recibiendo más información de otros eventos que ocurran en el futuro. Por supuesto, cualquiera puede añadir los que conozca que no estén en la lista, además de sugerir cualquier cosa que pueda mejorar el documento.


A ver si, así, conseguimos conocer más eventos a los que acudir y conocernos entre nosotros :)

¡Que tengáis un buen día!

miércoles, 2 de febrero de 2011

Control de Calidad, Localización y Experiencia: la Combinación Perfecta para la Mejor Localización (Parte II)

Ya estoy de vuelta. Siento este descanso demasiado largo, pero entre Navidad, los viajes y el trabajo, no he tenido tiempo de continuar con mi exposición. Pero ya estoy de vuelta, con más ganas que nunca, para continuar con la explicación de mi presentación en el Congreso sobre Traducción y Accesibilidad en Videojuegos y Mundos Virtuales que se celebró en Barcelona.

[In English]

Estaba dando algunos ejemplos sobre mala calidad de localizaciones por una falta del entendimiento de la cultura tanto de partida como de llegada. Sin embargo una mala traducción no tiene por qué estar relacionada con la cultura. La mayoría de las veces se debe a la falta de información que el traductor tiene sobre el juego o al conocimiento reducido de la lengua de partida que el traductor pueda tener. Uno de los ejemplos que me chocó más fue algo que, a pesar de haber visto varias veces, solo me di cuenta de la gravedad cuando los creadores de Happy Aquarium decidieron añadir su versión pobremente localizada al español. Se trata de un juego muy simple, en el que el jugador tiene que cuidar de una pecera, comprando peces y asegurándose que los peces están alimentados en todo momento. ¡Está tirao! Sin embargo, parece que los desarrolladores se rindieron demasiado rápido a la hora de localizar el juego, ya que han dejado la mitad traducido y, bueno, ahora prefiero jugarlo en inglés que en Spanglish.

Como podéis ver, he marcado el texto que está traducido. El resto, incluidas las partes que siempre están presentes durante el juego, como los iconos de Rescue/Ignore, o incluso el ‘s después del nombre del jugador que tiene el Acuario, están sin localizar. ¡Hasta las pestañas del juego, en la parte superior! ¡Falta por traducir My neighbours!

También hay partes en los que hay texto cortado, seguramente por la falta del proceso de control de calidad posterior o, simplemente, porque el traductor no sabía cómo era el juego. Aunque siempre se podría haber evitado mencionando al traductor el número de caracteres máximo que caben en la caja de texto o reduciendo el tamaño de la fuente, porque dudo que el inglés quepa. En este ejemplo, podéis ver que falta el final de la frase:
¡Tu amigo ha sido [avisado!]
Mi siguiente ejemplo es algo que he visto muchas veces al corregir traducciones de otros traductores y es la prueba clara de que, además de conocer el idioma de salida a la perfección, la localización de videojuegos también implica conocer cómo funciona un juego por dentro, en qué consiste y para qué sirven las opciones de los menús y botones:

El texto marcado solía aparecer como «Dile a ellos». Sin embargo, en el juego, cada pecera pertenece a un solo jugador, así que, al hacer clic en este icono, solo se lo cuentas a UNA persona. Es decir, en español, debería ser en singular: «Díselo» o «Cuéntaselo». Esto se debe a que, en inglés, también se utiliza el plural (they, them, their) cuando no se quiere expresar el género de la persona o cuando no se sabe de qué género es la persona en cuestión. En español esto puede ocurrir solo en casos muy puntuales, por ejemplo en la expresión «Me esperan en casa», cuando solo te refieres a una persona (novio/novia, compañero/a de piso, cónyuge…), pero usas la forma en plural. En el caso de este juego, tampoco tendríamos problema en español, ya que, con la expresión «Díselo», conseguiríamos esa neutralidad (se puede referirse a él, ella, ellos o ellas). Me he encontrado con el mismo problema en otros juegos y diría que este error se debe, principalmente, a la falta de conocimiento del traductor sobre la gramática de este them, sobre qué supone, en verdad. Además, también se debe al desconocimiento por parte del traductor de la mecánica del juego: si el traductor hubiese sabido cómo funciona el juego, se habría dado cuenta de que, al hacer clic en el icono, la acción se dirige a tan solo una persona. A lo mejor en este caso, se habría preguntado por qué pone them si solo va dirigido a una persona, así que, le habría preguntado al cliente el por qué y, seguramente, el cliente se lo habría explicado.
Pero no todo son malas noticias… (¡YUPI!)
Lo bueno es que, la mayoría de las veces, la localización de un juego ocurre durante la creación del videojuego. Esto facilita el proceso de adaptación del videojuego a cierta cultura, bien porque los chistes o ironías no se entiendan en la cultura (y, por ello, podemos cambiarlos durante el proceso de Localización), o bien porque la cultura de llegada no acepta ciertas cosas que tiene la cultura de partida (o no están permitidas). Por ejemplo, en Alemania está prohibido mostrar sangre o decapitación en un videojuegos, o incluso ciertas escenas excesivamente violentas. No sé si ocurre también en el cine, pero en los videojuegos es así. Por ello, las compañías que quieran localizar su producto para el mercado de videojuegos alemán, deberán añadir una opción dentro del juego en la que la sangre no se muestre o, si se muestra, que no parezca que es sangre. Y eso puede llevar, muchas veces, a un alarde de creatividad por parte del desarrollador. La mayoría de las veces, se elimina directamente, o se utiliza otro color para la sangre, por ejemplo, el azul, o se hace transparente (solo ves el contorno de lo que podría ser la sangre).

En una versión de la saga de Hitman que testeé (creo recordar que la última entrega, Blood Money, y tampoco puedo asegurar al 100% que acabase en la versión final), además de tener la opción de desactivar completamente la sangre, había otra opción que convertía la sangre en flores rosas. Sí, flores. Es decir, cuando el Agente 47 mataba a alguien en la versión alemana, el muerto «sangraba» flores. ¿A que queda mono? Un poco cursi para mi gusto, pero funciona para la censura alemana. En este caso, la localización no supone un coste extra (más que unas cuantas horas del programador en programar esto y un poco de testeo después), ya que esta versión se incluye en todos los idiomas y se vende en una única SKU (o formato).
Sin embargo, también hay casos en los que el desarrollador deberá realizar una versión diferente para dicha cultura, que se venderá de forma separada, o en una SKU diferente.
Por exponer un caso curioso, en la versión alemana de Age of Conan: Hyborian Adventures, la cual tuve que testear durante un tiempo. Me quedé anonada cuando me dijeron que el desarrollador había tenido que preparar una versión especial de las diferentes formas que el jugador podía matar a un enemigo. No sé si habéis escuchado hablar de este juego, pero se trata de un MMORPG traducido a 6 idiomas y en el que el personaje principal (el jugador) tiene que conseguir reputación y experiencia matando, robando, ayudando a gente, etc. Para que tengáis una idea de a qué me refiero, imaginaos Conan el Bárbaro (me vale la imagen de Arnold Schwarzenegger), cargándose a todo el que se cruza por su camino, cortando cabezas y brazos con la espada y dejando los cuerpos en el suelo, desangrándose. Pues bien, esto es imposible que la censura alemana lo acepte. Por esta razón, Funcom, el desarrollador, tuvo que crear una versión nueva del juego en el que las forma de matar enemigos era «menos agresivas» (si es que se puede decir eso), y en las que el personaje nunca cortaría la cabeza o ninguna extremidad del enemigo. Además, la sangre sería inexistente. Debido a esto, el juego se vendía en una SKU diferente, es decir, en un DVD distinto y dirigido únicamente al mercado alemán.
Y sí, es verdad que estas versiones especiales pueden complicar las cosas y encarecer la producción del juego, pero si el juego es bueno y a los jugadores les gusta la localización, las ventas que la compañía pueda alcanzar justificarían completamente el gasto extra inicial. La localización no tiene por qué ser excesivamente cara y tampoco debería añadir ningún problema adicional al proceso, ya de por sí, problemático, pero si la localización es buena y el juego tiene éxito en el país de acogida, esto se vería reflejado en mayores ventas del producto final. Por ello, creo que no es correcto pensar que, a la hora de crear un videojuego, lo más importante es abaratar costes y despreocuparse por la calidad del resultado final. La solución «fácil» no es siempre la más barata, ni tampoco la que pueda proporcionar la mejor calidad.
Aún así, con la industria tan necesitada de profesionales trabajadores, flexibles y con experiencia, ¿por qué las compañías a menudo no contratan a profesionales con la experiencia y destreza adecuadas para llevar a cabo el trabajo lo más rápido posible y de la forma más eficiente? ¿Por qué seguimos viendo localizaciones de tan mala calidad (como el ejemplo que puse antes) una y otra vez? ¿Es mejor contratar a profesionales externos o hacerlo todo de forma interna? Esto lo explicaré en próximas entregas. Permanezcan a la escucha :)